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12.1.12

El acento de George Washington y los lagartos de Canarias

George Washington y su esclavo William Lee en 1780
Hace poco he leído un artículo muy interesante. ¿Cuándo apareció el acento estadounidense típico (o yanki, o gringo, como se prefiera; y sí, ya sé que hay más de uno. Me refiero al estándar)? ¿en el momento en que Estados Unidos se independizó de Gran Bretaña en 1777 ya hablaban con diferente acento? ¿los antiguos patriarcas estadounidenses (George Washington, Abraham Lincoln, etc.) ya hablaban "raro" respecto a la metrópoli inglesa? El artículo llega a una conclusión sorprendente: los que han cambiado el acento han sido los británicos.


El motivo que se apunta es que en Gran Bretaña se extendió, posteriormente a la independencia estadounidense, un acento procedente de la clase alta que se impuso en la isla, pero no se llegó a generalizar en EEUU. Es el acento que ahora se emplea en la BBC, considerado el inglés británico estándar actual. En una aproximación intuitiva, nunca lo hubiera dicho. Pero cuando se analiza la cuestión con más profundidad, tiene lógica.


Los estadounidenses han permanecido bastante más aislados que sus hermanos británicos durante, como mínimo, el primer siglo de independencia, separados del resto del mundo por dos anchos océanos, en una época en que los viajes transcontinentales eran escasos, y una centroamérica entonces muy poco poblada y escasamente dinámica. La separación de Estados Unidos es un buen ejemplo de divergencia lingüistica y cultural. En este panorama, si el resultado del estudio es correcto, los americanos conservaron el acento más parecido al original. Por otro lado, la misma declaración de independencia americana en 1777 revela la diferenciación de intereses y cultural entre la sociedad originaria y la descendiente. Fue entonces cuando gestó el tan extendido espíritu patriota entre los estadounidenses. Es como si las sociedades asumieran conscientemente, como ocurre de forma natural en biología, que, si hay separación geográfica, hay que escindirse como sociedad.


Si uno investiga las divergencias lingüisticas de pueblos aislados, observa que hay un patrón que se repite. Los judíos sefardíes expulsados de España, en su aislamiento, conservan buena parte de la lengua del tiempo en que fueron expulsados, con menos variantes que el castellano actual. También los hispanoamericanos conservan modismos y palabras del castellano antiguo. Y los catalanoparlantes de la periferia de la zona de habla catalana (franja de poniente, Baleares, etc.), con una población más dispersa, emplean palabras del catalán antiguo, extinguidas en el centro de ese área.

Gallotia galloti, lagarto endémico canario

Y no sólo es en el aspecto de la lengua donde esta regla se cumple. Los cambios culturales se producen más frecuentemente donde hay más intercambio de ideas. Parece una obviedad, pero es importante remarcarlo. Porque esto explica, entre otras cosas, que la cultura madre puede cambiar más que la descendiente. De la misma forma que se conservan costumbres, técnicas y usos linguísticos antiguos en mayor proporción en territorios aislados que en territorios bien comunicados. Las primitivas técnicas productivas del África subsahariana., por ejemplo. O, más concretamente, la persistencia de tradiciones y expresiones normandas en Islandia, extinguidas hace años en la Europa nórdica originaria de los vikingos.



¿Y qué relación tiene esto con la evolución biológica? Bueno, pues que es lo mismo que ocurre con las especies recluidas en islas remotas. Estas especies suelen ser de estadios ancestrales (reptiles de Galápagos, lagartos de Canarias, marsupiales de Oceanía, etc.etc.etc.), aisladas como están de las corrientes de cambio continentales. ¿Por qué hay tal predominancia de reptiles autóctonos frente a mamíferos en las Canarias, en las Galápagos, o en general en cualquier isla remota? Pues por la misma razón por la que en lugares aislados se conservan atavismos linguísticos, tradiciones arcaicas o técnicas antiguas: porque las oleadas de novedad continental (en este caso, los mamíferos) aún no han llegado a esos sitios. Otra vez, la evolución cultural se comporta de forma similar a la orgánica. La información transmitida en una cultura o en un código genético evoluciona siguiendo modelos paralelos. Cuando una misma población queda dividida geográficamente en dos, empieza a diferenciarse. Y las diferencias aumentarán en función del tiempo y del aislamiento.


3.4.11

Vuelo de ave artificial

La potente razón humana y la selección cultural están consiguiendo ya emular el vuelo de un ave a través de un artefacto biónico.





Hace un tiempo vimos que también hemos alcanzado el bipedismo biónico. Los cambios necesarios para volar se aceleran mucho cuando interviene la inteligencia y la acumulación de información que llamamos cultura. La inmensidad temporal que tuvo que costar a los reptiles ser capaces de surcar la atmósfera, lo hemos conseguido gracias a la evolución cultural en unas pocas décadas.


Fuente: Festo.

22.11.10

Rastros lejanos


Hace 3,6 millones de años, dos homínidos dejaron las primeras huellas de las que se tenga constancia en Laetoli, Tanzania (izquierda). En 1969, los astronautas americanos Buzz y Aldrin hollaron el polvo lunar cerca de su módulo Eagle, de la misión Apolo XI, en el Mar de la Tranquilidad (centro). Y en Noviembre del 2010, el vehículo espacial Oppy, uno de los Mars Rovers, ha dejado rastro de sus ruedas en Marte (derecha). La expansión del género humano delega en su técnica, y no en su pies. Hemos dado estos grandes pasos basándonos en nuestra cultura, no en nuestro cuerpo. Nuestro fenotipo extendido -la cultura- acumula y selecciona potentes herramientas para avanzar hacia lejanos confines.

Via: Menéame.
Enlace original: SmashingPicture.

12.9.10

Síntesis



 Este artículo pretende resumir los puntos importantes recopilados en este blog acerca de las similitudes entre la evolución orgánica y la cultural. Cualquiera de los temas aquí expuestos han sido desarrollados más extensamente en anteriores textos de este blog, pero no habían sido integrados antes en un único artículo.


EVOLUCIÓN CULTURAL, PROLONGACIÓN DE LA BIOLÓGICA.-

Hacha de sílex y ratón de ordenador
La Teoría de la Evolución puede aplicarse al cambio cultural con interesantes aportaciones. Muchos de los mecanismos que se dan en la evolución de los seres vivos tienen su correspondiente en la evolución cultural.

Tanto la historia natural como la cultural parten de lo simple y evolucionan hacia lo diverso y complejo. Esto no significa que lo simple no cambie, o incluso que lo simple, en el mundo vivo, no sea la mayor parte de la biomasa. Pero no puede negarse que, en general, la evolución ha posibilitado la aparición de seres vivos progresivamente más complejos a través del tiempo. Desarrollos tan elaborados como un corazón, un sistema nervioso o un cerebro, organismos tan sofisticados como reptiles, aves o mamíferos, serían inconcebibles si no se hubieran dado estos pasos hacia el aumento de complejidad.

Las diferentes culturas también se han diversificado y se han vuelto, en general, más complejas. Lo que no quiere decir, de nuevo, que no haya un cierto número de culturas que vivan con técnicas que podrían considerarse ancestrales desde el punto de vista de las sociedades que llamamos desarrolladas. Aunque no cabe ninguna duda de que las técnicas simples de los inicios de la cultura humana (técnicas de talla y modelación líticas, en madera o en hueso) se han diversificado abundantemente, llegando a sofisticaciones tan impresionantes como el mismo ordenador con el que estoy escribiendo esas líneas.

Si los resultados son tan similares en ambos tipos de evolución ¿no será que ambas evoluciones siguen procesos parecidos? Para saber si las culturas evolucionan de forma similar a como lo hacen las especies, deberemos fijarnos en las similitudes entre ambas. Veamos de forma breve (1) en qué se parecen:



1.- Combinación y mutación.- La evolución biológica implica reproducción con variación. La cultural también. Los genes se combinan de forma diferente para configurar las características de organismos distintos. Cuando en un organismo se produce una mutación genética, lo más probable es que el resultado sea inocuo o nocivo. Pero, de vez en cuando, uno de esos cambios aporta alguna propiedad que antes no se daba. Y esa propiedad puede ser favorable. En la evolución cultural el proceso es casi idéntico. Las ideas también se combinan de forma distinta para dar lugar a culturas diferentes. Cuando una idea -o mejor una reciente acepción, surgida desde la biología, un meme (2)- se transmite, ocurre lo mismo que con los genes: puede cambiar. Diferentes interpretaciones, o cambios intencionados, o incluso errores en la transmisión, pueden enriquecer a veces el mensaje, puesto que es posible que se añada una variante favorecedora. En este caso, no es necesario esperar una nueva generación para que la novedad se transmita. Los individuos, englobados en culturas, pueden crear ideas desde la inteligencia, o copiar soluciones procedentes de la naturaleza, o de otras culturas. De ahí que la evolución cultural tenga más potencial de avance rápido que la biológica en términos de acumulación de información.


2.- Selección natural y selección cultural.- Las especies y los tipos de organismos actuales son, obviamente, los que se han demostrado viables, al menos hasta hoy. Y son una inmensa minoría respecto a los que se han extinguido. Integran aquellos genes que han sido eficaces para su persistencia. Las culturas actuales también son sólo una pequeña representación de las que han desaparecido. E incluyen las ideas que han permitido su presencia. Mientras que la selección natural es la que dirime quién y cómo “pasa al siguiente nivel” en el videojuego de la vida, escrutando cada momento las variantes más válidas, la selección cultural descarta también las ideas inviables y potencia las válidas. En consecuencia, unas culturas se extienden y se diversifican, mientras que otras son absorbidas o se extinguen.


3.- Fósiles-guía y útiles-guía.- Paleontólogos y arqueólogos observan pautas parecidas. En paleontología, generalmente, cuanto más moderno es un estrato, más posibilidades habrá de que incluya tipos de organismos más complejos. En arqueología también se cumple esta regla. Los yacimientos del Paleolítico inferior muestran una simplicidad y una gama de cultura material más sencilla, que se va complicando y diversificando con el paso de los milenios. De ahí que tanto unos como otros se hagan valer de métodos similares. En paleontología, los fósiles-guía dan una referencia del momento cronológico de un estrato. El hallazgo de, pongamos por caso, un trilobites, dará una idea exacta del momento temporal en que nos encontramos, aunque sea amplio. En arqueología, ese mismo papel lo desempeñan los útiles directores. Si en un yacimiento arqueológico encontramos una cerámica cardial , tendremos razonable seguridad del instante histórico (en este caso, Neolítico), más o menos concreto en función de la longevidad del útil director .


4.- Evolución del lenguaje.- Los estudiosos de los orígenes y evolución de los idiomas y dialectos aceptan mayoritariamente la hipótesis de que los idiomas evolucionan, divergen o se extinguen. La divergencia entre lenguaje madre y descendiente se produce principalmente por aislamiento de algún tipo. De ahí que para compararlos se empleen métodos de clasificación parecidos a los que los zoólogos utilizan para establecer grados de parentesco entre grupos. También se usan conceptos como “tasa de cambio(3) para cuantificar el ritmo de variación. El panorama global resultante es un árbol en el que los idiomas se agrupan en familias, de forma idéntica a los árboles filogenéticos.


5.- Anidación.- Cualquier gen o grupo de genes que suponga una característica determinada, o cualquier especie o tipo de organismo con una presencia concreta, puede extenderse si las condiciones le son favorables. Multitud de ejemplos naturales son aquellas especies que invaden territorios extensos y lejanos cuando habían estado recluidas en un área concreta. Por ejemplo, la expansión del cangrejo americano o del mejillón cebra en los ríos de medio mundo.
De la misma forma, una idea puede ser minoritaria, pero si las condiciones culturales cambian, puede salir de su reducto para colonizar la población. Hay numerosos ejemplos de ideas latentes, para las que aún no había llegado el momento idóneo: desde la bicicleta de Leonardo da Vinci, hasta cualquier tradición o innovación local que haya llegado a extenderse al resto del mundo.


6.- Cambio funcional.- Una determinada característica anatómica o conductual puede cambiar de función. De igual forma, una idea o conjunto de ellas también. En la naturaleza, un ejemplo de este cambio funcional son las patas. Las patas delanteras de algunos reptiles evolucionaron con el tiempo en las alas de las aves. En cuanto a la cultura, tras la invención de la rueda con el claro propósito inicial de ayudar en el transporte, ha sido utilizada en muchos otros campos, como las ruedas dentadas para maquinaria, entre otros muchos ejemplos.

Cascos a través de la historia

7.- Convergencias biológicas y culturales.- Por el lado natural, diferentes grupos de organismos han llegado a resultados casi idénticos desde puntos de partida diferentes. Una evidencia entre muchas es la aparición de los ojos, que se ha dado de forma independiente varias veces a lo largo de la historia de la vida. Por el lado cultural, diferentes sociedades desde distintos linajes culturales sin aparente conexión han descubierto y perfeccionado la agricultura (Próximo Oriente, China, América precolombina...), o la escritura (China, Pakistán, sumerios, ...), por sus propios medios y sin intercambio de información que sepamos.


8.- Conservación de una dirección evolutiva.- En el plano biológico, se da muy frecuentemente una tendencia constante hacia el perfeccionamiento de ciertos órganos y estructuras. Esta dirección es observable en los sistemas locomotores con mejores adaptaciones a la carrera de animales corredores, o en el sucesivo perfeccionamiento de los sistemas nerviosos hasta culminar en los potentes cerebros mamíferos, entre otros muchos ejemplos.
En el plano cultural, se puede comprobar este hecho viendo la evolución técnica desde las primitivas industrias líticas del Paleolítico Inferior hasta las más precisas y especializadas piezas líticas del Neolítico. O los perfeccionamientos graduales de los instrumentos ópticos, como microscopios o telescopios, por citar un ejemplo entre miles.


9.- Irreversibilidad.- En la evolución biológica, los cambios importantes no tienen marcha atrás (ley de Dollo). Tampoco en la evolución cultural. No es que nada impida que se elimine una determinada característica. Sino que, si las presiones selectivas se revierten, el organismo ya no parte de la misma base genética, y por tanto el resultado no será el mismo. Una especie extinta no puede volver a aparecer idéntica. En la evolución cultural, el compendio de ideas que conforman una sociedad es único, e irrepetible. Y las ideas y conocimientos de la siguiente generación se basan en los de la anterior. La historia cultural nunca se repite, sino que evoluciona, aunque, como en la evolución biológica, haya patrones que se repitan si se demuestran viables.


10.- Permanencia de estructuras funcionales.- Cuando una estructura adquiere un funcionamiento eficaz, tiende a permanecer igual, o con mínimas modificaciones, a través del tiempo y las generaciones. Una vez seleccionada la configuración del sistema nervioso, el corazón, el estómago o el cerebro, si es funcional, persiste a través de las especies. De igual manera, cuando alguna idea funciona, se mantiene a través de las culturas. Las matemáticas o la agricultura se extendieron, y no se perdieron una vez descubiertas, persistiendo en diferentes culturas.

Evolución del casco griego

11.- Radiaciones biologicas y culturales.- La historia de la vida nos habla de diversas explosiones de diversidad, generalmente asociadas a la adquisición de una habilidad o propiedad nuevas, a la colonización de un nuevo territorio, o a un cambio ambiental. La radiación cámbrica o la mamífera son ejemplos claros. En el ámbito cultural, una innovación importante también posibilita muchas veces una diversificación cultural acelerada, en forma de incremento de la innovación. Un ejemplo reciente ha sido el desarrollo de las tecnologías de la información en los últimos tiempos.


12.- Complejidad creciente.- Si bien es cierto que ha habido disminuciones puntuales de la complejidad orgánica (por ejemplo, tras episodios de extinciones masivas) en general, en los organismos vivos se observa, a través de las eras geológicas, una tendencia al aumento de la complejidad a largo plazo. El árbol filogenético, visto como un todo, es inicialmente simple, y se va diversificando y volviéndose más complejo.

Las formas de vida más complejas se caracterizan por estar más estructuradas y disponer de una organización funcional más especializada. Esta especialización se alcanza mediante la división y centralización de funciones (riñones, hígado, corazón, cerebro...).
Las culturas también han seguido esta línea. Los ideas, como los genes, se agrupan en conjuntos cada vez más diversificados y más complejos. Los descubrimientos, los inventos y las ideas son acumulables, al igual que las mutaciones o las recombinaciones genéticas. Como muestra, tomemos una ciencia cualquiera. Por ejemplo, la Geología. Desde sus inicios, la Geología se ha desarrollado en múltiples ramas: estratigrafía, sedimentología, cristalografía, etc. Y este fenómeno es constante en muchos campos del conocimiento humano.
La especialización de los órganos anatómicos, como el corazón o el cerebro, tiene su correspondiente cultural en las especializaciones sucesivas de las sociedades humanas. En las primeras ciudades neolíticas escasamente se aprecia una división del trabajo. Sin embargo, posteriormente comienzan a aparecer primero artesanos alfareros, herreros, comerciantes,... hasta llegar a la variada gama de nichos laborales que pueblan las metrópolis actuales.
Y también en la misma organización de las sociedades humanas se aprecia una creciente complejidad. Hemos pasado del núcleo familiar a la agrupación de familias en una tribu; a la agrupación de tribus en un “pueblo”, y así sucesivamente hasta llegar a los modernos Estados, e incluso a las asociaciones de estados en entes políticos más amplios (O.N.U).


13.- Clinas biológicas y culturales.- La composición genética de una especie no es un bloque homogéneo e invariable. Por el contrario, presenta una gradación a través del espacio geográfico, gradación más marcada cuanto más extenso y diverso sea el territorio. Una clina puede definirse como una línea que une diferentes puntos de iguales características genéticas o fenotípicas, en el campo biológico, o culturales, en el ámbito ideológico. En cuanto a biología, hay varias especies que se extienden a lo largo de un gran territorio en forma de arco, de manera que los individuos de cada porción del arco pueden cruzarse y tener descendencia fértil, excepto los dos extremos del arco, cuya diferenciación es ya tan grande como para impedir su reproducción (4).
Como evidencia de clinas culturales, los ejemplos son múltiples. Por citar sólo uno, vemos como países como Turquía combinan el laicismo europeo con el estado confesional árabe, o formas políticas y sociales mezcla del mundo occidental y árabe, en una coexistencia que podríamos calificar de híbrida.


14.-Diferenciación por aislamiento.- El mecanismo más habitual de divergencia entre especies es el aislamiento. De ahí que las islas y regiones aisladas alberguen una gran proporción de especies y géneros únicos. También en entornos de aislamiento se dan singularidades culturales, especialmente patentes antes de la generalización de la navegación y las telecomunicaciones. El “efecto fundador” se cumple, tanto genética como culturalmente. Cuando un pequeño contingente colonizador llega a una isla o a una región aislada, o queda aislado por algún factor, los pioneros representan sólo una pequeña parte del abanico genético de la población original. De igual manera, esa población sólo lleva una fracción de los conocimientos, conductas y tradiciones de la zona madre. Este hecho, junto con las diferentes condiciones medioambientales con que se encontrarán en el nuevo territorio, y con la ausencia de contacto con los flujos genéticos o de ideas del continente, hará divergir muy probablemente a los pioneros respecto a la población originaria.
Por poner sólo un ejemplo biológico, tenemos las archiconocidas islas Galápagos. Como ejemplo cultural, podemos fijarnos en la transformación del megalitismo continental al llegar a las islas del Mediterráneo Occidental, conformando endemismos culturales como las taulas, navetas, talaiots, nuragas... O en la diferenciación lingüística por barreras geográficas o culturales. O en el alto grado de peculiaridad cultural de cualquier sociedad aislada.



CONCLUSIÓN.-

Estos son algunos fenómenos que demuestran la convergencia entre la evolución biológica y la cultural, expresada tanto a nivel metodológico (evolución de las lenguas, fósiles-guía y útiles-guía) como a nivel de sus mecanismos de cambio. Tal variedad de coincidencias no puede ser casualidad. Por tanto, no puede haber un abismo insondable entre ambas evoluciones. Son un continuo. Mientras que en la evolución biológica son los genes los que se combinan y articulan para conformar las características de un determinado tipo de organismo, en la evolución cultural son los memes los que configuran los rasgos que caracterizan las culturas, los que se organizan, pueden acumularse y son objeto de selección cultural, siendo copiados u olvidados.

Las diferencias entre ambos tipos de evolución emanan de la vía de transmisión de innovaciones (reproducción en el caso biológico, aprendizaje en el caso cultural). Como consecuencia de basarse en los mismos procesos, ambas evoluciones alcanzan resultados similares de diversificación y aumento de complejidad. Las diferencias son básicamente dos:

Por un lado, en cuanto a la transmisión,  la evolución cultural puede darse a un ritmo mucho más alto que la biológica porque no tiene que esperar a la siguiente generación para reproducirse. Al poder transmitir los cambios de individuo a individuo instantáneamente, en forma de red horizontal, el mensaje puede circular veloz. Mientras que el patrón de transmisión de información en la evolución orgánica es mayoritariamente una estructura arborescente vertical, generación tras generación, mucho más lento.

Por otro lado, en cuanto a la innovación, individuos con una cierta inteligencia y capacidad de aprendizaje pueden idear o descubrir nuevas variantes conductuales, nuevas ideas, que el azar genético tardaría mucho en desarrollar (y eso contando que lo hiciera).

En síntesis, la evolución cultural es una prolongación de la biológica, con unas tasas de innovación y de selección potencialmente más elevadas. Del hecho de que ambas evoluciones siguen procesos similares y llegan a resultados parecidos se deriva que es necesario un enfoque conjunto, con la aplicación de métodos de análisis semejantes, y que contemplen también las especificidades de cada evolución.



AGRADECIMIENTOS: Agradezco a quienes han aportado sus matices y correcciones, algunos de las cuales han sido incorporados. En especial, a Paco, a Txema M., a Sa Monea, a Hurakanpakito, a Martín Cagliani y al Paleofreak. Y a todos aquellos que han ofrecido sus observaciones en el blog.
Espero aportaciones y criticas que puedan enriquecer o rectificar cualquier detalle, para que la nueva síntesis sea más completa.







(1).-  Algunas de estas similitudes las detalla Bernhard Rensch en Rensch, Bernhard (1980): Homo Sapiens: de animal a semidiós. Editorial Alianza. Básicamente, creo que mis aportaciones son la comparación entre las  radiaciones de la evolución orgánica y la cultural, clinas culturales y la diferenciación por aislamiento.
(2).- Meme: unidad de transmisión cultural. Dawkins, Richard (2000): El Gen Egoísta. Editorial Salvat.
(3).- Pagel, Mark et al. (11 October 2007): Frequency of word-use predicts rates of lexical evolution throughout Indo-European history. Nature 449, 717-720 :
(4).- Las gaviotas Larus argentatus y Larus fuscus, o las salamandras californianas del género Ensatina representan clinas extremos de la misma gradación, de manera que, mientras que en todo el territorio hay interfecundidad, ésta no se da entre los representantes de ambos extremos del arco territorial. Dawkins, Richard (2004): El cuento del antepasado (pag. 408-411). Editorial Antonio Bosch.

2.5.10

Genes y culturas predominantes

¿Por qué el nombre del volcán islandés "Eyjafjalla" nos parece impronunciable? Por el mismo motivo motivo por el que la fauna de Madagascar es tan rara: distancia y aislamiento. Las culturas divergen de forma similar a las especies. Cuanto más nos alejamos de Islandia, más difícil resultará la pronunciación del islandés, porque la familiaridad con el idioma es menor. A un danés no le será tan complicado como a un hispano.


Cuando una cultura tiene un cierto grado de aislamiento, evoluciona de forma independiente del resto de culturas. Podrá llegar a adquisiciones parecidas a las de otras culturas, gracias a la inteligencia y a la capacidad de innovación de toda sociedad (lo que lleva a convergencias culturales curiosas). No obstante, cuando una sociedad puede intercambiar información con las sociedades vecinas, su desarrollo cultural puede ser más acelerado. No sólo dependen de su propia capacidad de innovación, sino también de la de los vecinos con los que haya un intercambio de información fluído. Volviendo a Islandia, mientras que en Europa sucesivas oleadas de ideas procedentes de diferentes culturas barrían el legado de los vikingos, incluso en su zona de origen, en Islandia la cultura normanda  en cierta medida permaneció. De hecho, es la zona donde más se han preservado tanto el idioma normando como sus rasgos culturales.


¿Qué ocurre cuando dos culturas que han evolucionado separadamente entran en contacto? El laboratorio de la historia da muchos ejemplos. El choque entre la cultura europea y la americana a partir de 1492 se decantó por la predominancia de las ideas europeas vía conquista. Europa tenía una larga tradición de intercambio de ideas (cierto que muchas veces a través de guerras cruentas) que, como dice Jared Diamond (1), desnivelaba la balanza. Los europeos disponían de un armamento más poderoso que el de los americanos (espadas y lanzas de acero, armaduras, pólvora, pistolas, trabucos, ballestas, cañones, etc.). Además de unos medios de transporte más diversos (carros, barcos, caballos y burros...) que posibilitaban una mayor movilidad en caso de que el terreno lo permitiera, y un mayor aporte de mercancías. También el almacenamiento de la información europeo -en forma de libros- era más eficiente que el americano. Y variados tipos de maquinaria como poleas, grúas, etc.

LLegados a este punto, hay que hacer un inciso. Que quede claro que, aunque en determinados aspectos, como el militar y el técnico, los europeos eran más efectivos que los americanos para conseguir el dominio militar, económico, social o político, no puede decirse que la cultura europea fuera mejor que la americana.  Simplemente, en el contacto una prevaleció sobre otra gracias a una diversidad cultural que les permitió imponerse. Ninguna cultura es mejor o superior a otra. Será más diversificada o tendrá más recursos para algo en concreto, pero eso no la convierte en superior. Del mismo modo que los mamíferos no son mejores que los reptiles.


¿Por qué los europeos tenían un nivel de desarrollo técnico tan elevado en comparación con los americanos? Muy sencillo, afirma Diamond. Sólo hay que fijarse en la forma del continente euroasiático y la de América. Mientras que Eurasia es una gran franja horizontal, América es una extensión vertical. En Eurasia las ideas pueden fluir longitudinalmente, desde China hasta Inglaterra o España, sin atravesar zonas climáticas excesivamente diferentes. En América, en cambio, las diferentes zonas climáticas serían barreras si no insalvables, sí difíciles de atravesar. Este característica geográfica, junto con la menor densidad de población americana, hizo que la transmisión de ideas fuera más ardua. Resultado: los europeos fagocitaron culturalmente a los americanos.


Y no sólo los europeos estaban mejor dotados técnicamente en el choque con los americanos. También lo estaban inmunológicamente. Las enfermedades portadas por los europeos (viruela, gripe, tifus, sarampión, tétanos, difteria, tos ferina...) arrasaron en muchos casos las poblaciones nativas americanas. En cambio, los americanos traspasaron a los europeos algunos casos de sífilis y poco más, en mucha menor escala. Resultado: los genes europeos se impusieron a los americanos. 

Así pues, de la misma forma que el flujo de ideas había permitido a los europeos disponer de un despliegue técnico más amplio, también el menor grado de aislamiento genético europeo posibilitó que tuvieran unas mejores defensas inmunológicas respecto a las enfermedades contagiosas.
Una vez más, la evolución orgánica y la cultural coinciden en sus procesos.





(1).- Diamond, Jared: Armas, gérmenes y acero. Debate editorial, 1996.

Gracias a Abulafia por haberme puesto sobre la pista de Diamond. Y a Paco por sus valiosas indicaciones históricas.

Banda sonora del artículo: El roce de tu cuerpo (Platero y Tu, 1992):


28.3.10

Olorgesailie, el paraíso de los bifaces


Bueno, vale. La producción en cadena es un invento moderno de la sociedad industrial. Lo que pasa es que ya hace unos añitos, sólo entre 600.000 y 900.000, los homínidos producían artefactos si no en serie, sí con abundancia. La prueba: el rico yacimiento de Olorgesailie (Suroeste de Kenya), donde casi cada piedra es un bifaz. Son de tipología achelense, o modo II, como dirían los lógico-analíticos carbonellenses.


Olorgesailie abarca un espectro temporal desde los 1,2 millones de años hasta los 490.000 años. La mayor concentración de bifaces está datada en 900.000 años. Tras 64 años de excavaciones en los que los hallazgos eran exclusivamente líticos, en el 2003 apareció el primer resto óseo de los presuntos autores. Se trata del frontal  KNM-OG 45500, catalogado como Homo erectus, contemporáneo de la acumulación achelense. 

La tecnología achelense se expandió geográficamente de una manera muy extensa. Era la forma de obtener el máximo de filo cortante de una piedra, y que a la vez podía picar o machacar. El bifaz achelense era una especie de navaja suiza del paleolítico. Más tarde, llegarían herramientas más especializadas, de uso más específico, pero normalmente con menos distribución geográfica. Y Olorgesailie es, de los yacimientos que conozco, el que mayor densidad de estas herramientas presenta.




Foto de KNM-OG 45500 : Jennifer Clark & Richard Potts, Human Origins Program.

Banda sonora del artículo: Better Day (Ocean Colour Scene,1997):

21.11.09

Planeando planear


Más convergencias naturales y culturales.
Desde al menos los comienzos de siglo XX se van repitiendo los intentos de Homo sapiens para planear, al modo en que lo hacen algunos mamíferos arborícolas, como las ardillas voladoras (en realidad deberían llamarse planeadoras) Glaucomys en Norteamérica:





Otros mamíferos planeadores son los Pteromys en el Norte de Europa, y los Cynocephalus del Sudeste asiático (también doblemente mal llamados lemures voladores, pues ni vuelan ni son lemures). En estos grupos también ha habido convergencia estrictamente natural, llegándose a la misma adaptación -en este caso, membranas entre las extremidades para planear- desde diferentes puntos de partida genéticos:



Ahora se pretende conseguir parecidos resultados desde la evolución cultural. Para eso se han ideado unos trajes que imitan las membranas de los mamíferos planeadores. Aunque los resultados no son plenamente satisfactorios, sobre todo en la parte final del aterrizaje (se requiere paracaídas) el resultado impresiona:



Mientras que a los mamíferos planeadores les ha llevado miles de generaciones conseguir sus planeos, los humanos, a través de la razón y la selección cultural, lo han conseguido en décadas. Pues eso, convergiendo a toda pastilla. Aunque, en algunos casos, donde están las alas que se quiten las membranas.





6.11.09

Caminando hacia el bipedismo técnico


La selección natural ha posibilitado la aparición de unas cuantas especies bípedas. Desde el bipedismo de los homínidos
o diversos reptiles extintos, al circunstancial de las aves, hay una amplia panoplia, con diversa gradación, de locomoción erecta.
La selección cultural también está logrando el refinamiento necesario para obtener bipedismo artificial casi indistinguible del natural.
Al principio, eran pasos balbuceantes, como niños que empiezan a andar:





Poco a poco, aún con errores y caídas, el paso se fue afianzando:



Y ahora, tras Asimo, llega Ropid:
.


Llegamos al mismo punto a través de mecanismos muy diferentes. Otra vez, convergencia natural y cultural.
Puede parecer sencillo, de lo acostumbrados que estamos a andar. Pero lograrlo artificialmente requiere un cúmulo de conocimientos complejos que aún no hemos conseguido del todo. Aunque estamos en camino:







Vía Yonkis.

Banda sonora del artículo:You learn (Alanis Morissette, 1995):

31.7.09

Evolución de los móviles ;


En formato "Muñecas rusas":

Evolución del móvil


Enanismo progresivo y aumento de "capacidad cerebral", algunas de las tendencias más patentes.;


Enlace original: Gadgether.


Banda sonora del artículo: Know your enemy (Green Day, 2009):


11.7.09

Filogenia del casco

La evolución cultural, que incluye la técnica, se desarrolla de forma similar a la biológica. La diferencia radica en que no hay que esperar a que se produzca una combinación aleatoria para que se dé un cambio, sino que la variación puede proceder de la inteligencia. Después, la selección cultural se encargará de que la innovación se extienda o desaparezca, en función de su idoneidad.
Cualquier objeto artificial acumula una serie de conocimientos que ayudan a trazar su origen técnico, su procedencia geográfica y su filogenia.
Los cascos, por ejemplo.

Orígenes del casco griego:

origen del casco griego


Filogenia del casco griego clásico:

Evolución del casco griego

La evolución del casco no se ha detenido, sino que ha seguido aportando novedades, como ha recordado una reciente campaña publicitaria, que hemos disfrutado los que nos gusta comprobar la evolución cultural en imágenes.

Casco en la historiaA la aplicación de la inteligencia hay que añadir los subjetivos, superfluos y racionalmente esquivos criterios estéticos, esa particular selección sexual a la manera humana que complica tanto el análisis estrictamente lógico, pero que añade tanta riqueza y diversidad a la cultura.



Imágenes 1 y 2.- Evolución del casco griego, en la Memoria del Viento.
Imagen 3.- El revés.

Banda sonora del artículo: All these things that I've done (The Killers, 2004)