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1.5.11

Cooperación extrema

Hace un tiempo vimos como las hormigas se arraciman para crear balsas colectivas con su propios cuerpos.






Se comportan como un fluido, de manera que intentan siempre mantener el contacto con algún otro compañero.
Así consiguen desplazarse por el agua cuando es necesario.
Ahora, este vídeo muestra cómo siguen a flote.






La balsa de hormigas presenta una resistencia al hundimiento un 30% mayor que si se tratara de una hormiga individual. Maravillas como ésta sólo son posibles en seres tan sociales como las hormigas.

Fuente: Foto de National Geographic, con excelentes indicaciones sobre el proceso. Vídeo de Antlab.

20.12.09

Ciudad de hormigas

¿Qué ocurre si inyectamos cemento líquido en un hormiguero y después lo excavamos? Eso es lo que se hizo en este hormiguero gigante abandonado. El subsuelo se tragó unas diez toneladas de cemento. Al cabo de un mes, con el cemento endurecido, se procedió a la excavación, que duró semanas. El resultado es espectacular: redes de pasadizos, autopistas que conectan con carreteras secundarias, cámaras, granjas de hongos, vertederos de residuos, túneles de ventilación para expulsar el CO2, y otros para suministrar oxígeno, galerías de climatización...

Las primeras ciudades humanas no aparecieron hasta el Neolítico, hacia el 8.000 a.C. (como mínimo).
Mientras que las hormigas ya hacía millones de años que construían sus megalópolis. Desde entonces, las urbes humanas han ido adaptándose, introduciendo mejoras como la planificación previa, la optimización del espacio, redes de servicios, etc. Pero no se ha llegado a la climatización generalizada, que sí incluyen los hormigueros.





Sin embargo, no hay una única mente que esté detrás del diseño del hormiguero. El hormiguero no es un superorganismo, como reconoce Edward O. Wilson, sino la suma de miles de cerebros individuales, coordinados en una misma dirección. A este resultado se llegó a través de la selección natural, transformando el impulso genético egoísta en casi puro altruismo. A nuestra vez, los humanos nos hemos organizado en ciudades a través de la selección cultural, añadiendo y conformando conocimientos y conductas que permiten la convivencia y la reproducción del propio modelo urbano. Humanos y hormigas hemos convergido en muchos aspectos en cuanto a la coordinación espacial de multitud de individuos con intereses similares. Hemos llegado a un asombroso resultado parecido desde puntos de partida muy dispares.




Banda sonora del artículo:Ants Marching (Dave Matthews Band, 1993).

14.8.09

Una balsa viva


No sólo los seres humanos son capaces de grandes empresas colectivas. Otros muchos seres vivos han conseguido unirse para obtener resultados individualmente imposibles. Y muy particularmente, los insectos sociales.

En este vídeo, un grupo de hormigas amazónicas construyen una balsa con sus propios cuerpos, que las ayuda a desplazarse por el agua para fundar una nueva colonia lejos del territorio originario. Aún a costa de muchos sacrificios individuales:






Fuente: BBC World Wide.

Si te apetece además oir música: Dona Nobis Pacem ("Danos paz")(Mozart, 1756-1791):