Magia contra ciencia
"La diferencia entre la ciencia y la magia es que los magos normalmente saben lo que hacen".
Divertida frase. Y cierta. En cambio, los científicos en muchas ocasiones se mueven por terrenos desconocidos. Mientras que los magos repiten el truco una y otra vez, los científicos descubren. Inventan. Innovan. Avanzan. O, al menos, se mueven ¿hacia dónde? Eso se va viendo en el transcurso del proceso. Y esa incertidumbre, que puede resolverse con una certeza en forma de hallazgo, es lo que la hace apasionante. Y útil. Es la magia de la ciencia. Algo de lo que la propia magia, que sólo juega con ilusión y con resultados conocidos, carece. Por eso la ciencia se desarrolla exponencialmente, mientras que la magia ha quedado relegada, desde ocupar muchas facetas de la vida en los tiempos antiguos, a un digno espectáculo de entretenimiento.
Fuente: Neatorama.

