24.1.10

Los bonobos y la emergencia de la cultura

Hace tiempo, vimos cómo un bonobo conseguía jugar al comecocos con aparente naturalidad. Para los que quieran conocer más a este pariente tan singular, esta conferencia de la enriquecedora factoría TED, protagonizada por la primatóloga Sue Savage-Rumbaugh, nos aproxima a toda una vida de estudio de este chimpancé, el más cercano culturalmente a Homo sapiens.





Los bonobos y la emergencia de la cultura, por Susan Savage-Rumbaugh:
(para ver los subtítulos en español, clicar en "View subtitles" a la derecha del "Play" y seleccionar "Spanish").





 
  Hemos visto a bonobos haciendo fuego, construyendo herramientas indistinguibles de las más antiguas encontradas hasta ahora, escribiendo, o tocando instrumentos musicales, entre otras destrezas. Es cierto que aplican algunas técnicas desarrolladas previamente por los humanos. Pero también son capaces de ciertas innovaciones. No hace falta hablar de la incansable promiscuidad de los bonobos, el aspecto más publicitado de estos simios, para ver de lo que son capaces.

Susan Savage-Rumbaugh dice en la conferencia que cuando se contactó con los aborígenes tasmanos (considerados uno de los pueblos con una cultura más simple) en 1600, éstos no tenían fuego ni útiles de piedra. Sin embargo, no es eso lo que dicen algunas fuentes. Según la información disponible en la Wikipedia y en otras fuentes, los antiguos tasmanos sí que usaban el fuego natural. Al menos, lo acarreaban en brasas de campamento en campamento, así que puede que no supieran producirlo. Y también fabricaban útiles de piedra, aunque no de hueso. O se equivoca Susan, o se equivoca la Wikipedia y la web del gobierno australiano. Agradecería que alguien pudiera aclararlo. 
Por otro lado, las condiciones de cautividad de los bonobos que aparecen en las imágenes pueden indicarnos sus posibilidades, no la cultura propia de los bonobos, cosa difícil de averiguar en un contexto puramente humano. Nada de esto resta mérito al trabajo de Susan Savage-Rumbaugh, quien se esfuerza con los métodos a su disposción por entender más la psicología propia de los bonobos que en que ellos se adapten a nosotros.

La principal conclusión de Susan Savage-Rumbaugh es que lo que nos diferencia de los bonobos no es la biología, sino la cultura. Y es únicamente una diferencia de grado, puesto que los bonobos también despliegan rasgos culturales complejos a través del aprendizaje.




Vía Primate Diaries.


Banda sonora del artículo: Todo lo que sé ( Sopa de Cabra, 1993):


20.1.10

Colordiversidad o la ley de Crayola


Un crayón es un lápiz de cera, carboncillo o tiza que emplean los niños para colorear. El principal fabricante mundial de crayones es la empresa estadounidense Crayola. Los crayones Crayola nacieron en 1903. Desde entonces, la diversidad de colores ha crecido siguiendo la "ley de Crayola":  se dobla cada 28 años. Se ha pasado de los 8 colores iniciales del año 1903 a los 120 del 2003, con un crecimiento medio de un 2,56% anual. De seguir a este ritmo, para el 2050 se alcanzarán los 330 crayones.




La biodiversidad no ha crecido de forma tan constante, sino que ha sufrido fuertes retrocesos, uno de los mayores ahora, cuando los seres autodeminados pensantes de dos patas están extinguiendo formas de vida a un ritmo vertiginoso. Paradójicamente, conforme avanzamos en conocimientos, vamos obteniendo más detalles acerca del mundo que nos rodea. Y nos damos cuenta de la que estamos montando.  De la misma forma que la evolución orgánica sigue un proceso de diversificación que da lugar a un árbol cada vez más ramificado de especies, la evolución cultural hace que el grado de información en muchos campos pueda crecer de forma exponencial. Pero ¿hay límites para ese crecimiento? ¿hasta cuándo la gama de colores Crayola seguirá multiplicándose?




Enlace: Weather sealed. Vía Neatorama.

Banda sonora del artículo: She's a rainbow ( Rolling Stones, 1967 ).

6.1.10

Bipedismo frontal perruno


Hace un tiempo vimos cómo un perro adoptaba el bipedismo por obligación. Entonces, a Faith no le quedaba más remedio si quería desplazarse que elevar su cuerpo sobre las patas traseras.
Por lo visto, un cuadrúpedo estricto también puede adoptar la postura bípeda sosteniéndose en sus patas delanteras, si las circunstancias lo requieren. Al menos, este perro:




Tanto el caso de Faith como el de este perro demuestran la fuerza de la adaptación. Y que la frontera entre el bipedismo y el cuadrupedismo es más difusa de lo que solemos pensar.




Banda sonora del artículo: Thunder Road (Bruce Springsteen, 1975):


27.12.09

Volando sin billete








Los cuervos son ciertamente inteligentes. Este año, una de las más curiosas fotografías de la naturaleza es la secuencia tomada por el fotógrafo José Luís Garcia Larred en Soria, España. En ella se aprecia un cuervo (Corvus Corax) subido a lomos de un buitre leonado (Gyps fulvus). Según se lee en los comentarios de la noticia, el fotógrafo pudo observar cómo el cuervo viajaba unos doscientos metros sobre el buitre.
Sabemos por vídeos y observaciones que en repetidas ocasiones los cuervos montan sobre los lomos de jabalíes cuando éstos están comiendo carroña, les picotean la espalda para que se muevan, y aprovechan el desplazamiento para accdeder a la carroña. No contentos con esto, siguen montando a los jabalíes una vez han comido, ahora ya con el único motivo de divertirse. Pero no se había visto este comportamiento aplicado a los buitres.

Las fotografías de José Luís Garcia Larred muestran una conducta no documentada antes (al menos yo no la conocía). El motivo del vuelo podría ser para acceder a la comida que el buitre hubiera detectado, para ahorrarse energía a costa del esfuerzo el buitre, o simplemente como juego. Cualquiera de los tres motivos prueba la versatilidad e inteligencia de estas aves. Una vez más, los mamíferos no somos los únicos en tener conductas asombrosamente creativas.



Banda sonora del artículo: D'yer Maker (Sheryl Crow, 1995):


20.12.09

Ciudad de hormigas

¿Qué ocurre si inyectamos cemento líquido en un hormiguero y después lo excavamos? Eso es lo que se hizo en este hormiguero gigante abandonado. El subsuelo se tragó unas diez toneladas de cemento. Al cabo de un mes, con el cemento endurecido, se procedió a la excavación, que duró semanas. El resultado es espectacular: redes de pasadizos, autopistas que conectan con carreteras secundarias, cámaras, granjas de hongos, vertederos de residuos, túneles de ventilación para expulsar el CO2, y otros para suministrar oxígeno, galerías de climatización...

Las primeras ciudades humanas no aparecieron hasta el Neolítico, hacia el 8.000 a.C. (como mínimo).
Mientras que las hormigas ya hacía millones de años que construían sus megalópolis. Desde entonces, las urbes humanas han ido adaptándose, introduciendo mejoras como la planificación previa, la optimización del espacio, redes de servicios, etc. Pero no se ha llegado a la climatización generalizada, que sí incluyen los hormigueros.





Sin embargo, no hay una única mente que esté detrás del diseño del hormiguero. El hormiguero no es un superorganismo, como reconoce Edward O. Wilson, sino la suma de miles de cerebros individuales, coordinados en una misma dirección. A este resultado se llegó a través de la selección natural, transformando el impulso genético egoísta en casi puro altruismo. A nuestra vez, los humanos nos hemos organizado en ciudades a través de la selección cultural, añadiendo y conformando conocimientos y conductas que permiten la convivencia y la reproducción del propio modelo urbano. Humanos y hormigas hemos convergido en muchos aspectos en cuanto a la coordinación espacial de multitud de individuos con intereses similares. Hemos llegado a un asombroso resultado parecido desde puntos de partida muy dispares.




Banda sonora del artículo:Ants Marching (Dave Matthews Band, 1993).